EL HORROR

publicada el 13 de agost

“El horror y el terror moral son amigos, porque si no lo son se convierten en enemigos terribles”
Con esta desgarradora conclusión despacha la naturaleza humana el Coronel Kurtz en el magistral tramo final de Apocalypse Now.
Kurtz ha dejado de ser un ser humano y juguetea con el horror, se hace amigo del horror.
ETA convive con el horror y el terror moral con una espluznante naturalidad. En su caso el horror es bien sencillo y como siempre, carece de toda lógica: colocan una bomba lapa y a las pocas horas los cuerpos de dos jóvenes con toda la vida por delante quedan brutalmente despedazados. Colocan otra bomba y puedes ver en televisión el horror en estado puro: la madre de Irene Villa mutilada buscando a su hija…una imagen que deja la cabeza cortada que Kurtz coloca entre las piernas de Willard en un juego de ñiños.

Si nos convirtiéramos en amigos el horror y respondiéramos a ETA con el horror dejaríamos de ser seres humanos. ¡Qué esfuerzo de contención tan sublime el de nuestra sociedad! Lo pienso con sinceridad y es una reflexión nueva para mí y no un pensamiento políticamente correcto: la serenidad como respuesta al horror es una gesta maravillosa, que nos humaniza ante el dolor más terrible, que nos engrandece como sociedad y como nación.

Una de las contribuciones más precisas del discurso de Jaime Mayor Oreja ante el horror terrorista es la de que “el problema de ETA no es político, ni económico ni territorial; es un problema de orden moral”
Efectivamete, la pregunta es hasta dónde se puede llegar por conseguir algo, es decir, cuanto horror están dispuestos a poner en práctica.

Cuando alguien pretende responder al horror con más horror deja de ser humano y se convierte en Kurtz, pero cuando alguien pretende explicar el horror y “dialogar” con el horror también traiciona a su condición humana.
No lo digo con voluntad de reñir a nadie, sólo de aprender la lección y no equivocarnos más.
Cuando, por otro lado, se pretende “racionalizar” el horror asegurando que se debe a una disputa política o a una situación económica y que puede modularse cediendo ante ellos en determinadas cosas, esas personas también pierden su condición humana, porque aceptan mentalmente el horror como instrumento de poder. Centenares de políticos y analistas dialogan con el horror y ceen que se puede modular. Es asqueroso.

Quisiera acabar este artículo con un emocionado recuerdo a los familiares de lo casi mil asesinados por ETA. Mientras ellos tienen que aguantar oir a algunos que hay que dialogar con el horror, ellos han renunciado al horror como instrumento de venganza y viven su dolor con la máxima dignidad y en silencio.
Las Víctimas del Terrorismo son lo más humano que hay entre nosotros, la grandeza prometida.
Muchos de ellos han sido humillados por algunos políticos porque se niegan a dialogar con el horror. Políticos que aseguran que una víctima no está capacitada para hablar del tema por su dolor. Esos políticos merecen nuestro desprecio y las víctimas nuestro reconocimiento. Son nuestra guía, la reserva moral de nuestro tiempo.

2 comentaris

Desinteresado publicà aquest comentari el 17 de agost de 2009

Buenas tardes Alejandro:
Una columna interesante, sobre todo sabiendo mi particular situación con los citados personajes.
Como te imaginarás, seré crítico con la política, con vistas de que me hagas ver mis errores o, por el contrario, conozcas otro punto de vista ajeno al de la política en general.
Ya no me voy a centrar en el hecho de utilizar los cuerpos sin vida como munición política entre los partidos. Esto ya ha sido largamente discutido y ámbos partidos han hecho en general caso omiso, salvo la oportuna fotografía consolando a los familiares el día posterior a los hechos y algún acto para lavar la imagen.
Me llama la atención los ejemplos que has puesto, que demuestra una vez mas la mentalidad con la que se ha educado a la sociedad. Mencionas a la guardia civil como víctimas, así como ciudadanos (el caso de Irene Villa), pero no a los cientos de militares que han volado por los aires en las calles de Madrid al pasar con los coches oficiales. Así escuchaba a la gente decir curiosiades como “para eso están los militares, para que los maten…” entre otras lindezas. Un ejemplo más de la educación tan estupenda que tenemos.
Y es que, para que negarlo, las victimas de ETA han tenido mas minutos y dedicación mediatica y periodistica cuando pasaron a ser los políticos los ejecutados. Es una casualidad?. Dime que opinas al respecto.
En fin, igual es poco coherente el texto, pero hay mas sentimiento que literatura aquí, que lamento no poder plasmar.
Un saludo

Alejandro publicà aquest comentari el 18 de agost de 2009

Desinteresado,

hombre, hablo del más reciente atentado y del caso de irene villa como ejemplo. No cito a la Guardia Civil ni al ejército de manera concreta. Para mí todos ellos forman pare del colectivo al que elogio de manera enntusiasta