¿Veguerías o provincias?

publicada el 04 de gener

Artículo publicado en Diari de Tarragona.

Antes de abordar con más detalle la cuestión sobre la que reza el título del artículo, me gustaría dejar claras dos cosas, que sirven para contextualizar lo que diré a continuación. Primero: discrepo de aquellos que consideran que en todo el debate de la capitalidad “Ballesteros se la juega”. Es Tarragona la que “se la juega”, por eso el Alcalde tiene mi apoyo sin fisuras, por eso he firmado el manifiesto de la “Veguería de Tarragona” aunque, como ya señalé en este mismo Diari, para mí, la Ley de Veguerías es delirante.

Segundo: comprendo perfectamente a mis compañeros de partido en el Ebro que quieren la Veguería de l’Ebre. Siempre insisto en que la única novedad territorial con sentido sería esa y celebro la descentralización de la Diputación o la Generalitat en el Ebro. Profundicemos en ello, pero sin que nadie salga perjudicado, porque como Concejal electo de Tarragona, Ciudad a la que me debo, entiendo que la Ley de Veguerías constituye una amenaza, una auténtica Espada de Damocles para Tarragona, independientemente de que se aplace o no su debate el 5 de enero. A saber:
En primer lugar es una amenaza porque desde el momento en que se acepta que un Consell de Veguería puede votar la capital se da por hecho que las instituciones son maleables, modificables y no perdurables y estables, su ventaja primordial, la que da seguridad a la ciudadanía, fundamento último del Estado de Derecho. En ese contexto volátil, Tarragona podría dejar de ser capital en cualquier momento en el que algunos políticos frívolos y visionarios así lo quisieran, como si se pudiera jugar con las Instituciones. Desgraciadamente, Cataluña está llena de ese tipo de políticos redentores, que han venido al mundo a salvarnos y de paso, a tocarnos las narices. Mucho me temo que la única garantía real de que Tarragona sea siempre la Capital es que sigamos organizados como provincia. Lo digo convencido, y ha llegado la hora de decir las cosas como son.

Por otro lado, si realmente fuera necesario cambiar nuestras Instituciones debería ser siempre mirando al futuro, mejorando lo presente, perfeccionándolo, pero no volviendo a un sistema territorial medieval que además no está tan claro: ¿Son 7, 8 ó 9 veguerías? ¿Por qué unos sí y el Penedès no? Se abre un melón que podría ser tremendamente indigesto para el conjunto de Cataluña.

Finalmente, ya saben ustedes que el PP presentó un recurso en el Tribunal Constitucional sobre el Estatut. Soy consciente del rechazo que ese recurso tiene en algunos sectores, pero como tarraconense espero que nos ayude a mantener nuestra Capitalidad Provincial y que así algunos oportunistas dejen de asediarnos intentando quitarnos algo que ya es nuestro. En ese momento, cuando nos dejen tranquilos con la capitalidad, será el momento del talante, la colaboración , los abrazos y los mimos para trabajar juntos por las comarcas de Tarragona.

17 comentaris

carlos parry publicà aquest comentari el 04 de gener de 2010

Y yo pienso una cosa, al ciudadano de la calle, no el que forma parte de las instituciones (político). ¿Le importa algo altualmente este debate? Cataluña tiene el extraño mérito de crear debate surrealistas que no aparecen en las encuestas de problemas o inquietudes de los ciudadanos. Me encantaría que la misma energía que algunos dedican para estos debates o para organizar unos estúpidos referendums que no sirven más que para hacer propaganda de sus ideas sectarias y caducas, la destinaran a reformar el mercado laboral, o a mejorar el sistema educativo, o a mejorar la productividad de nuestra ecomia. Los catalanes nos merecemos un gobierno mejor sin lugar a dudas. Abrazo amigo

Ignasi Revés publicà aquest comentari el 04 de gener de 2010

Xiquet, de polítics frívols i visionaris que juguen amb les institucions també n’hi ha a Madrid, València, Sevilla o Bilbao.

Sobre la medievalitat de l’organització territorial: la Generalitat és una institució uns quants segles més antiga que les vegueries i ningú discuteix que pugui ser una institució del segle XXI, oi? O és que el PP no voldria tenir-hi, algun dia, un conseller?

I això del recurs al Constitucional, que pot beneficiar la capitalitat de Tarragona… Això sí que em sembla delirant!

Records, Alegoandro, i molt bon any 2010.

Ignasi Revés publicà aquest comentari el 04 de gener de 2010

Perdó, Alejandro. Ja t’havia tornat a batejar!

Alejandro publicà aquest comentari el 04 de gener de 2010

Un abrazo para ti también Carlos!!!!

Alejandro publicà aquest comentari el 04 de gener de 2010

Ignasi,

és ben diferent. La Generalitat té una clara història, mentre que l’aplicació de les vegueries a l’actualitat és del tot menys clara, com explico en el meu article. És només una obsessió historicista, massa típica a Catalunya, on fins i tot Montilla reivindica Macià sense saber massa qui era…

Finalment, el recurs del Constitucional del PP inclou les vegueries i per tant, mantè l’estatus quo actual i evita temptacions. és clar que consolida la capitalitat de Tarragona.
Una abraçada i bon 2010!!!

Joan Miquel Carrillo publicà aquest comentari el 04 de gener de 2010

Es que no se trata sólo de la cuestión que nos afecta. Es que hay problemas en el Penedés, en el Valle de Aran, en Lleida o en la región central… las declaraciones de hoy del Síndic de l’Aran acerca del “autogobierno de su país” son delirantes. Lo mejor, y lo comparto contigo, es lo sencillo, provincia y capital. Un saludo.

carlos parry publicà aquest comentari el 04 de gener de 2010

Me pregunto porque desaparecieron las veguerias?? porque tenemos que volver al pasado? si queréis volvemos a poner Gobernadores Civiles también!! si la cuestión es crear más administración para colocar más gente porque no le veo otro sentido. Creo que Cataluña es uno de los sitios donde más tiempo dedicamos a mirar hacia detrás en vez de mirar hacia delante. vivimos del pasado, y no precisamente del bueo y real, y dejamos de poner los peldaños que nos llevan a subir a la locomotora del crecimiento.

Alejandro publicà aquest comentari el 04 de gener de 2010

Joan Miquel Y Carlos: poco a añadir.

Cesc publicà aquest comentari el 04 de gener de 2010

La qüesitió, crec, és ben senzilla: quina divisió territorial tocarà menys la meva butxaca? I la resposta, crec, també és senzilla: la clàssica província.

Javier de Burgos només es va equivocar amb una cosa i ja ho has dit tu, Alejandro: les Terres de l’Ebre.

Per cert, diga’m agosarat, però jo els Consells comarcals també els suprimiria.

Salutacions.

Marc Nadal publicà aquest comentari el 04 de gener de 2010

Més enllà del debat sobre la distribució territorial i sobre la capitalitat o sobre la conveniència o no d’ampliar el cos administratiu de l’Estat… quines serien les atribucions d’un Consell de Vegueria?

Perquè clar, jo estic d’acord en dir que el camp de Tarragona i les Terres de l’Ebre són diferents, estic d’acord en què Tarragona ha de ser la capital. Ara bé, un consell de Vegueria, què faria? Què faria que no faci ara una Diputació o un Consell Comarcal? Entenc que col·locar càrrecs i funcionaris però, amb quina excusa?

I a més a més en molts casos no tenim clar ni tan sols el concepte de Vegueria! Com podem justificar que un territori que no sabem on comença, on acaba ni on té la capital, té unes necessitats específiques d’una administració propera que resolgui els seus problemes més immediats?!

Una salutació! Bon any nou!

Marc

Alejandro publicà aquest comentari el 05 de gener de 2010

Tant el Cesc com el Marc diuen coses ben assenyades!!!

Jose Luis (la 5ª promoción) publicà aquest comentari el 05 de gener de 2010

Hola Alejandro, todo lo que dices en tu artículo me parece muy coherente y con mucho sentido común. Sobretodo que “se la juega” la ciudad y no su gobierno.
En cuanto a si hace falta otra institución independiente de las que tenemos, me arriesgo a decir que cuantas más voces hayan menos consenso habrá. En definitiva, nadie contento del todo.
Si ya existen instituciones gubernamentales que abarcan todos los campos, porque no se puede exigir a quien tiene esas competencias, que realice su trabajo por y para todos de igual forma.
Si hay poblaciones descontentas y otras no, será por culpa de quien administra y gestiona. No queramos poner otro parche, hagamos bien nuestro trabajo y todo funcionará equitatívamente, anque funcione mal. La cuestión es que todo el mundo sea tratado igual que al prójimo. Cuando esto suceda, nadie pedirá más instituciones.

Un saludo a todos y feliz año.

Alejandro publicà aquest comentari el 05 de gener de 2010

José Luis,

Me alegro de “verte” por aqui. Poco puedo añadir a lo que dices, porque lo comparto plenamente. Un abrazo.

Cesar publicà aquest comentari el 06 de gener de 2010

La recuperación de las veguerías históricas es un error más de los amigos de ERC y de los lumbreras que actualmente tenemos en el gobierno ( ya que la gran mayoría de ellos están cortitos de estudios ), sobretodo del Sr Jordi Ausàs ( Delegado de gobernación ), el cual en vez de solucionar los problemas actuales, pone más encima de tapete.
Total, una tontería más o menos a estas alturas de la película que más da.
Con estas veguerías se enfrentan territorios que antes no estaban enfrentados (Tarragona-Reus)
De donde se va a sacar el dinero para mantener a la nueva administración? donde están los estudios que indiquen que con las veguerías el funcionamiento y rapidez de la administración será más eficaz ? Porque están empeñados en poner sobre la mesa proyectos y ante-proyectos que crean más ampollas que entusiasmos? Que haremos con todos los funcionarios que están en la diputación y el los consejos comarcales? Acaso la veguería la a pedido la ciudadanía? Otro aliciente es que con las veguerías podríamos ir cambiando de capital cada vez que el viento soplara de un lado o de otro…fantástico para el sistema educativo, Veguería de Tarragona, Veguería de Reus, Veguería del Camp de Tarragona, Veguería de Les Terres del Ebre …. un poco de seriedad por favor.
Basta YA , No ! rotundo a las tonterías de este gobierno tripartito , por favor, tenemos una crisis impresionante encima, deberían estar preocupándose en hacer que se reactive nuestra economía, suprimir impuestos, ganar calidad de vida, trabajar menos horas, garantizar las pensiones, premiar al ahorrador ( y no lo contrario ), hacer que entren divisas en España enviando locutores estatales a países que necesitan estos productos que nosotros producimos y firmando así contratos de exportación millonarios para empresas única y exclusivamente nacionales, vamos haciendo País, pero PAÍS CON MAYÚSCULAS.
Ah por favor de lo pido Sr. Alejandro, no utilices la palabra talante en tus artículos, como bien sabrás en los últimos años ha perdido TODO el significado para más de cuatro millones de españoles.
“ Los idiomas están para acercar a los pueblos, no para separarlos”
Hay si este Cordobés de nacimiento y catalán de adopción veraneara de vez en cuando por Cordoba ( tierra que le vió nacer 9, la gente Andaluza le demostraría todo el amor y cariño que le tienen, Sr. Montilla que “ Los idiomas están para acercar a los pueblos, no para separarlos”, lo mismo le dijo al Sr. Carod.

Saludos a todos
Un Abrazo
César

Alejandro publicà aquest comentari el 06 de gener de 2010

César,

uso talante precisamente como referencia a la típica cursilería socialista… Un abrazo.

Jordi publicà aquest comentari el 12 de gener de 2010

Sr Carlos Parry, al ciudadano, cual rebaño de ovejas, lo están despistando para esconder el inmenso gasto que le costará ésto de las veguerías, y tiene Usted razón…. Nunca la administración lucha por algo que esté en el ranking de las preocupaciones del ciudadano, ¿Acaso ha presenciado nunca una manifestación ciudadana reclamando un Corte Ingles en Reus o Tgna.? El político siempre va a su bola, que no es otra que sacar tajada de todo lo que toca, aunque sólo sea por ir a ver un partido de futbol por la patilla.
Un saludo.

Jordi publicà aquest comentari el 12 de gener de 2010

Debo matizar el comentario anterior, en cuanto a que debe haber una minoría de políticos que no se dedica a los menesteres antes señalados, y que se dedican a lo que deberían. Repito, una minoría.
Salut.